Sociedad
La Cuaresma es el tiempo litúrgico en el que mediante la oración, la limosna y el ayuno
nos preparamos para la celebración de la Pascua. Es tiempo de escucha de la Palabra de Dios, de espera y esperanza. De actuar y detenerse. Un tiempo de conversión.
La web de la CEE ofrece un especial sobre Cuaresma, en su apartado «Creemos». En él se puede acceder al mensaje del Papa Francisco ante la Cuaresma 2024; a preguntas y respuestas sobre Cuaresma; comentarios a las lecturas de los domingos de Cuaresma; el sentido de la oración y el ayuno y qué significa dar la limosna en este tiempo litúrgico.
Así, en este tiempo de conversión, el papa Francisco en su exhortación para este tiempo de Cuaresma subraya que «es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración, para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido«. El mensaje del Papa para la Cuaresma 2024, titulado “A través del desierto Dios nos guía a la libertad”, se hizo público el 1 de febrero.
Una invitación para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado. Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad.
Una propuesta para alcanzar la conversión del corazón a través de la oración, la limosna y el ayuno.
Un momento de preparase para renovar las promesas del bautismo, tomando conciencia de que ser bautizados implica llevar el nombre de “cristianos”.
Una ocasión para escuchar la Palabra de Dios.
Una ocasión para pararnos ante el hermano herido.
Una oportunidad para reconciliarse con Dios, con uno mismo y con los hermanos.
"Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido" (papa Francisco)
En este tiempo de conversión, el papa Francisco, en su Mensaje para la Cuaresma, nos exhorta a mirar a Dios y a los hermanos. "Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el primer paso es querer ver la realidad".
El Santo Padre recuerda que "también hoy llega al cielo el grito de tantos hermanos y hermanas oprimidos. Preguntémonos: ¿nos llega también a nosotros? ¿Nos sacude? ¿Nos conmueve? Muchos factores nos alejan los unos de los otros, negando la fraternidad que nos une desde el origen".
Es tiempo de conversión, es tiempo de libertad
En su mensaje de este año el Papa explica que "durante cuarenta días estará ante nosotros y con nosotros: es el Hijo encarnado. A diferencia del Faraón, Dios no quiere súbditos, sino hijos. El desierto es el espacio en el que nuestra libertad puede madurar en una decisión personal de no volver a caer en la esclavitud. En Cuaresma, encontramos nuevos criterios de juicio y una comunidad con la cual emprender un camino que nunca antes habíamos recorrido".