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Jesús Álvarez, periodista y pregonero del Carnaval de Miguelturra

Cultura

Origen e historia de las carretillas en Puerto Lápice

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Texto e imagenes Mª Rosa Requena Pavón

Puerto Lápice es un pueblecito de la mancha perteneciente a la comarca del Campo de san Juan y por tanto, al partido judicial de Alcazar de san Juan. Tiene una altitud de 680 msnm, la superficie es de 54,85 km2, el gentilicio es porteños y la población no llega a los 1000 habitantes ( 995 en mayo de 2015).

El nombre de Puerto Lápice proviene de dos elementos constitutivos, puerto, porque la carretera que viene de Arenas de San Juan va mostrando unas pequeñas ascensiones, pues antes de tres kilómetros de llegar tiene aspecto de un ligerísimo puerto, apenas perceptible. Lápice porque el pueblo está asentado en un subsuelo de piedra lapícea.

Se cree que Puerto Lápice fue fundado en tiempos antiguos por los romanos, y tenemos constancia del llamado Castillo del Foso donde se alojó el emperador Trajano durante un viaje a la zona. Hay memoria escrita de que hubo murallas romanas de una antigua fortaleza. Por esta población, pasaría el camino romano que unía las importantes poblaciones de "Amensarca", "Alava", "Bastia" y "Consabrum" (actual Consuegra), enlazando esta última con la calzada de "Laminio" a "Toletum", marcada en el "I. Antonino". Recientemente se ha restaurado el puente Romano y toda la calle Consuegra gracias a fondos Europeos.

En la Edad Media, formaba parte del alfoz de Consuegra, cedido éste por el rey Alfonso VIII a la Orden de San Juan de Jerusalén, quien repobló el lugar.

En el siglo XVI solo constaba de algunas posadas y ventas para hospedaje de los caminantes, sobre todo de los mercaderes de seda que se dirigían a Murcia. Es en esta época cuando Miguel de Cervantes, describe este lugar, donde Don Quijote de la Mancha, el personaje de su obra más célebre, vive muchas de sus aventuras.  Entre ellas la que se cuenta de cómo don Quijote fue armado Caballero en el patio de una de las ventas, en la que hoy en día se recrea esta hazaña.

En el año 1774 el rey Carlos III dio parroquia y juzgado a la villa. En esta época existían al menos cuatro ventas testimonio de la importancia que siempre tuvo Puerto Lápice en la ruta Madrid-Andalucía. Alrededor de esta vía surgieron, posteriormente, multitud de viviendas, configurando la primera estructura de esta localidad, las crónicas dan fe de la existencia de al menos 40 casas con 33 matrimonios, además de solteros y viudas, y una ermita dedicada a la Virgen de la Contemplación.

Ser paso natural fue causa de que las tropas napoleónicas causasen daños en muchas edificaciones en su camino invasor hacia el sur en el año 1812. En el año 1841 se creó su Ayuntamiento, señalándose término municipal con una población de 83 vecinos.

Acabada esta guerra, la villa tuvo un fuerte crecimiento y a finales del siglo XIX contaba con más de 200 casas y unos 350 vecinos.

-15 de mayo: Romería en honor a San Isidro. Fiesta que se celebra en la explanada de la ermita de este santo. Las fiestas comienzan el día 14 por la tarde con la verbena. Aunque si la festividad coincide con el fin de semana, se aprovecha para alargar la fiesta.

Durante los meses de julio y agosto, los sábados, también, están reservados para que la gente salga a la Plaza y se divierta. Para ello preparamos un programa de actuaciones en las que Coros y Danzas, obras de Teatro, Bandas de música y verbenas. Todo ello echando mano de los Convenios Culturales, de Fomento del teatral y todo a lo que Diputación pone en nuestras manos

La última semana de agosto tiene lugar la Semana Cultural. Durante estos días se celebran actividades como charlas informativas – enfocadas a los distintos sectores de población- ( consejos y hábitos de comida, primeros auxilios, conducta emocional y autoestima etc),  Carreras Populares (La de Antonio Layos se caracteriza porque fue un gran atleta del pueblo que compitió y ganó dentro y fuera de España- en carreras de atletismo-, de ahí su nombre) , bailes, campeonatos de cartas y dominó, carreras de galgos y para cerrar la Semana se hace sábado y domingo un mercadillo quijotescomedieval en el que los puestos los ponen las distintas Asociaciones grupos de amigos o algún que otro amigo que quiere colaborar. Todo ello ambientado en la época con productos artesanales, gatronomia típica, juegos y gincanas…Esto pone el broche final a una Semana en la que todos los días la gente no para por ser tantas las actividades

-Del 7 al 10 de septiembre: Fiestas en honor a Ntra. Sra. del Buen Consejo. El día grande es el 8 de septiembre, donde se concentran los actos religiosos, con la función por la mañana y la procesión al atardecer. Las fiestas se inauguran el día 7 por la tarde, con el pasacalle y el pregón de fiestas. Además, se coronan a las Reinas de las fiestas.

-Del 16 al 19 de enero tienen lugar las fiestas de invierno, dedicadas a san Antón. El día principal es el día 17 con celebración religiosa y la procesión del santo, por las calles del pueblo. Entre las actividades que se realizan estos días está la Puja de objetos, donados y que luego son subastados al mejor postor. La bendición de los animales en la plaza de la iglesia, “Atrapa al gorrino Antón” muy esperada y disfrutada por los muchachos que si pillan, corriendo en un recinto cerrado, al gorrinillo se lo llevan a casa. las fiestas, donde se queman miles de docenas de carretillas (cohetes rastreros).

El día 18 a las 23 horas da comienzo la popular Mascletá, que sirve de preámbulo a las esperadas Carretillas, donde se queman miles de docenas de carretillas (cohetes rastreros).

A las 00:00 del día 19 comienzan 24 horas en la que, al que le gusta este tipo de festejo, dan rienda suelta  a tirar podas las que puedan y su economía se lo permita. Los demás disfrutaremos de ellas viéndolas, ya que desde el año pasado contamos con las mallas de protección y que gracias a ellas la gente del pueblo y las de los pueblos vecinos vienen a verlas pues se crea mucha expectación. La mejor hora para verlas es a partir de la caída del sol, cuando se las ve volar y serpentear.

2014 pusimos en marcha la petición de que esta Fiesta tuviera el reconocimiento de interés turístico regional. A día de hoy no tenemos noticias ni respuesta de dicho expediente.  El día 12 de enero de 2015 mandamos una reclamación a En don “Jaime Alamilo”  Gabinete de la Consejería de Turismo. Esto después de infinidad de llamadas a las cuales nadie sabe dar respuesta.

Origen de las carretillas en Puerto Lápice

Recabando y pidiendo información y recuerdos a los vecinos de más edad de Puerto Lápice, dimos con Don David Chacón Gómez-Calcerrada, quien nos aportó una valiosa información, la cual se remonta al año 1889.

Nos relata David que la siguiente anécdota le fue contada en la década de 1940, aproximadamente, por Hilario Pavón Vera (alguacil de Puerto Lápice) y otras personas mayores de entonces.

En el año 1889, cuando se terminó de construir la iglesia parroquial, bajo la advocación de San Antonio Abad (posteriormente se cambió la advocación a la Virgen del Buen Consejo), se celebró con fuegos artificiales (con los llamados castillos y cohetes, principalmente).

Al parecer cuando se estaba festejando a San Antón, había en la posada “del Rincón” transeúntes hospedándose o visitando las fiestas; estando reunidos en torno a la chimenea, a un  mozalbete se le ocurrió la idea de encender y soltar un cohete sin el carrizo (que es lo que llevan para que se eleven). Éste fue desplazándose y serpenteando por la habitación en la que se encontraban, provocando un gran alboroto y saltos entre los que allí se encontraban; fue motivo de asombro, gran celebración y risas, y dio pié a repetir tal acción fuera de la posada y en la plaza adyacente (actual Plaza de la Constitución).

Ante la aceptación de este divertimento, la persona que suministraba los fuegos de artificio, les informó que para ese tipo de celebración existían “las carretillas”, que eran de mayor tamaño, peso y duración que los cohetes, y al no llevar carrizo no se elevaban. Venían a ser las carretillas que conocemos en la actualidad, aunque con algunas variantes; las antiguas eran de caña atadas a un cabo encerado, como el que usaban los guarnicioneros.

Otro relato de Don Antonio Pavón Mateos, nos hace referencia de ellas, recordando que él nació en 1919. Cuando tuvo uso de razón y recuerda los hechos, nos viene a decir lo siguiente: “Cuando tenía 8 años me di cuenta de cómo eran las carretillas”. La fabricación estaba hecha de caña (esas cañas nacían en el margen de los ríos), por lo general necesitaban más pólvora que las de ahora, y Las forraban de hilo de cáñamo encerado.

Al llevar tanta pólvora tenían mucha fuerza y podía cruzar la carretera (ir y volver) tres veces, de pared a pared; se solían tirar (como se sigue haciendo) el día 19, día de San Antoncillo.

La gente de los pueblos vecinos, que traían la aceituna a la almazara o estaban en la recolección de ella, ese día, por miedo, no venían, pues su medio de transporte eran las mulas y se espantaban”.

Con el paso del tiempo “las carretillas”  han evolucionado y a día de hoy se fabrican con tubos de papel y no llevan tanta pólvora.

Evidentemente con el paso de los años cada día se tiran más y más, contándose por docenas y por cientos.

Agrupados en Peñas, con seguros y con la legislación vigente a la orden del día, Puerto Lápice supone un referente el día 19 de enero: el día de las carretillas.

En 2014, se dotó al perímetro de la seguridad tan necesaria y obligada para tal fin con las vallas de seguridad para que quien las tira, se lo pase bien y tire a gusto todas las que pueda y quiera; y a los que les gusta verlas desde fuera, pueda hacerlo sin el temor de ser alcanzados por ninguna.

Desde entonces se vienen tirando el día siguiente al día de San Antón (19 de enero), denominado “día de San Antoncillo o día de las carretillas”.

Las fiestas populares que con carácter tradicional difunden y potencian valores culturales y etnológicos sirven en gran medida de atractivo turístico y contribuyen de forma apreciable a la promoción del turismo.

Por todo ello resulta conveniente proceder a una clasificación de las fiestas regionales y su reconocimiento; con lo que desde el ayuntamiento de Puerto Lápice empezamos la tramitación, enviando la correspondiente documentación a la JCCM, en la que pedimos que se reconozca “el día de las carretillas”  como fiestas de Interés Turístico Regional.”

En estos casi cuatro años de legislatura todos los planes de empleo y subvenciones han sido dados casi en su totalidad por la Diputación a la que debemos la mayoría de obras municipales, caminos, programas de accesibilidad, entre otras.

Esto es un pequeño resumen, a grandes rasgos, de lo que Puerto Lápice es.

Un pueblo pequeño pero con muchas inquietudes y con grandes proyectos que poder realizarse. Con ilusiones y ganas de trabajar por todos, sobre todo por la juventud, que es la que peor lo tiene.

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