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Estoy muy ilusionado por darle una vuelta de tuerca a la selección

Luis Enrique, entrenador de la selección española de fútbol

Cine y TV

Muy grande (en homenaje muy sentido a Milos Forman)

Por José Luis Vázquez

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Foto: milosforman.com

No sé si era esa meticulosidad con la que abordaba sus trabajos, la causante de que el enorme cineasta checo, nacionalizado estadounidense, Milos Forman, espaciara tanto sus trabajos. Si ello repercutió realmente en la inmensa calidad de lo que siempre ofreció, bienvenido sea; de no ser así, lamentaría que a los amantes del cine no nos hubiera obsequiado con más aportaciones a lo largo de sus más de 50 años de carrera (su inicio se produce en 1963 con CONCURSO).

Los teletipos informan de que ha fallecido este viernes en su casa de Hartford (Connecticut) a los 86 años, tras una breve enfermedad.

Huido de su país natal tras la invasión de los tanques rusos, tuvo clara desde el principio su huida a América del Norte. Entre otras reflexiones brillantes, una es muy reveladora, “prefiero un país libre y atestado de mal gusto a un país refinado, pero sin libertades”. Perdió a sus padres en Auschwitz y vivió los estragos del régimen soviético, por tanto, siempre se posicionó contra cualquier clase de dictadura procediera de donde procediera.

En la antigua Checoslovaquia precisamente comenzó a descollar con grandes obras que ponían en jaque lo que padecían sus compatriotas. Títulos como PEDRO EL NEGRO, LOS AMORES DE UNA RUBIA o ¡AL FUEGO, BOMBEROS!, toda una diatriba contra la burocracia, mostraban a un director no solamente formidable en lo formal, en lo puramente narrativo, sino ensalzador de la lucha del individuo contra la opresión o contra el sistema.

Su desembarco profesional en Estados Unidos lo fue con una cinta que ahora sería denominada “indie”, JUVENTUD SIN ESPERANZA (TAKING OFF). No tuvo excesiva repercusión, aunque estaba francamente bien y es muy “sociológica”, pero no tardaría en llegar un proyecto que lo encumbraría hasta límites siderales.

Me refiero a ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO, la segunda producción en obtener los 5 Óscar más importantes (película, director, actor, actriz y guión), tras la ya lejana en el tiempo SUCEDIÓ UNA NOCHE. Por esta película yo tengo verdadera debilidad por múltiples motivos. Está en mi top twenty five de favoritas de todos los tiempos.

Les adjunto a continuación un extracto de su crítica escrita con motivo de su programación en mi actividad de los lunes ciudadrealeños Los Clásicos del Deicy: “Por una vez el título original fue literalmente respetado, es un canto a la libertad, o mejor aún, una crítica a la represión, al orden establecido, a la uniformidad. El título no es baladí, es metafórico e ilustrativo. El pájaro en cuestión se dedica a poner los huevos en los nidos de otros, justo lo que hace aquí el protagonista, influyendo y subvirtiendo a los demás, en este caso a los pacientes de una institución mental”.

Obtendría otra estatuilla más a lo largo de su carrera por otro de sus éxitos clamorosos (8 en total), AMADEUS de 1984. La demostración fehaciente de que los que los que reivindicamos el cine ochentero, no lo hacemos solamente por Spielberg y compañía, que también, o sobre todo. Hay otros muchos títulos y personalidades que contribuyeron a hacer de aquella una década floreciente, resplandeciente.

Pero es que ni uno solo de los trabajos emprendidos en el país de John Ford, tuvo desperdicio. No solo eso, sino que todos ellos resultan sendas obras maestras, variopintas y de lo más diversas, con la excepción probablemente, y aun así es correcta, está bien, de la última que cierra su filmografía, rodada precisamente en España, LOS FANTASMAS DE GOYA con Natalie Portman y Javier Bardem. Brillante a ratos, sí, pero un tanto irregular, aunque tan cuidada en todos sus aspectos técnicos como era habitual en él.

Me resulta obligado citar todos esos títulos, aparte de los ya citados: HAIR (deslumbrante, rompedor musical), RAGTIME (admirable crónica sobre la intrahistoria USA de comienzos del siglo XX), VALMONT (que coincidiera en el tiempo con LAS AMISTADES PELIGROSAS no le resta un ápice de grandeza, los dos la tienen), EL ESCÁNDALO DE LARRY FLYNT y MAN ON THE MOON (una de las mejores interpretaciones del excesivo Jim Carrey, que por poco acaba con la paciencia de Forman).

Para el recuerdo, queda ese impresionante Jack Nicholson enfrentándose al poder en la citada ALGUIEN VOLÓ SOBRE EL NIDO DEL CUCO a través de aquél memorable partido de baloncesto o ese otro ante una televisión apagada, a Mozart componiendo su Réquiem o a Salieri roído por la incomprensión de que el genio artístico sea concedido a botarates. Y así un largo etcétera de momentos y situaciones inolvidables, debidos a este otro genio cinematográfico que tan felices nos hizo ante una pantalla a muchos de nosotros.

Descanse en paz.