Tauromaquia
La corrida de este 6 de septiembre en Alcázar de San Juan comenzó bajo la sombra de una circunstancia inadmisible: el gobierno municipal socialista permitió que, mientras los toreros se jugaban la vida en el ruedo, en las inmediaciones sonara un concierto de rock. Las estridencias se colaban en los tendidos, restando seriedad al festejo y provocando la indignación de los aficionados, que lo calificaron de auténtica vergüenza.
Con menos de media plaza cubierta, la expectación estaba puesta en la reaparición de Román tras la cogida en Requena. La ganadería de Salvador Gavira García lidió un encierro desigual de fuerzas, flojo en conjunto, aunque con un sobrero que permitió lo mejor de la tarde.
El Cid abrió la tarde con verónicas templadas y una buena media. A su primero, flojo y sin fuerzas, le sacó derechazos y naturales a media altura, sin exigirle, y tras estocada y descabello cortó una oreja. En su segundo, de nuevo deslucido, el sevillano tiró de oficio y consiguió dos tandas con cada mano que levantaron los tendidos. Otra oreja le aseguró la puerta grande.
Román reaparecía con ganas y valor. A su primero lo trató con suavidad, cuidando siempre los tiempos y espacios, y tras una estocada y descabello logró una oreja. Con el quinto se sintió más a gusto: lo entendió perfectamente con la muleta, sobre todo por el pitón derecho, donde ligó tandas profundas, y por el izquierdo supo resolver con inteligencia. Otra oreja y puerta grande para el valenciano.
Joaquín Galdós tuvo en primer lugar un toro inválido, devuelto tras las banderillas. El sobrero fue el mejor del encierro y el peruano lo aprovechó con series templadas y ligadas por la derecha, además de buenos naturales cuando le exigió. Una estocada caída le valió una oreja con fuerte petición de la segunda. En el sexto, complicado y con la cabeza alta, apenas pudo dejar una tanda lucida por la derecha, pero tras estocada y aviso sumó otra oreja, saliendo también a hombros.
El balance final fue de triple salida a hombros. Una tarde de entrega y triunfo de los toreros, empañada por la falta de respeto del consistorio socialista hacia la tauromaquia.
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