viernes, 19 de julio

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Opinión

Sobre la lealtad, el respeto y el afecto del gobierno a la institución monárquica

Por Fermín Gassol Peco.

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Respeto, lealtad y afecto son tres palabras que encierran distintos grados de aprecio hacia una determinada cuestión, bien sea de índole personal o social. El más amplio de los tres tiene que ver con el afecto pues presupone los dos anteriores. Quien tiene o siente afecto por una determinada persona o causa, se supone que la respeta y le es leal. La lealtad sin embargo se limita al reconocimiento y aceptación mantenida en el tiempo de un determinado compromiso, resultando por lo tanto vinculante. Al contrario, el mero respeto conlleva una aceptación extrínseca, ya sea por cortesía social o exigencia democrática, sin necesidad de involucración alguna. 

Las declaraciones vertidas por el presidente del gobierno en funciones Pedro Sánchez en el acto de proclamación de la princesa Leonor como heredera de la Corona,  sobre la lealtad, respeto y afecto del gobierno, creo no ser el único en pensar que carecieron de coherencia, pues dejando aparte las dudas sobre el afecto que la mayoría de los ministros y ministras, empezando por el mismo presidente, tengan hacia la institución monárquica, tres miembros de su gobierno demostraron carecer siquiera de un mínimo respeto; es más una de ellas declaró sin tapujos trabajar para que Leonor no llegue a ser reina. Una ministra perteneciente a un partido que no muestra afecto, lealtad ni respeto hacia la institución monárquica, sino que trabaja para eliminarla.  

La falta de coherencia en lo dicho por el presidente fue mayor si cabe, en el momento en que todos los partidos que lo apoyarán en su investidura estuvieron ausentes ese día excepto Yolanda Díaz. Si a esto añadimos la reunión del número tres del PSOE con Puigdemont el día anterior, la credibilidad de las palabras de Pedro Sánchez quedan reservadas para quienes se niegan a ver la realidad por las causas que ellos sabrán.