Director: Peter Masterson
Intérpretes: Geraldine Page, John Heard, Carlin Glynn, Richard Bradford, Rebecca De Mornay, Kevin Cooney, Norman Bennett, Harvey Lewis, Kirk Sisco, Dave Tanner, Gil Glasgow, Mary Kay Mars
Sinopsis: Años cuarenta. La anciana Carrie Watts (Geraldine Page) vive en un pequeño apartamento de Houston, con su hijo Ludie (John Heard) y su nuera Jessie Mae (Carlin Glynn). Hastiada de una vida marcada por las penurias y la tristeza, la señora Watts decide volver al pueblecito donde nació, se casó y cuidó a su hijos. Se trata de Bountiful, en Texas, muy cerca del Golfo de México. Un día, sin previo aviso, Carrie se escapa y emprende el viaje.
Este miércoles 18 de diciembre a las 22:00 h. en La 2.
Esta película constituye toda una celebración por doble motivo, por su serena y excelsa calidad… y por constituir un merecidísimo Oscar para su ya veterana y extraordinaria protagonista, la enorme Geraldine Page, vista en cine en papeles tan formidables como los llevados a cabo para DULCE PÁJARO DE JUVENTUD (Alexandra del Lago, la actriz en decadencia que tiene como gigoló a Paul Newman), VERANO Y HUMO, HONDO (este extraordinario y sintético western de John Farrow está necesitado de urgente reivindicación, me atrevería a decir que pudo haber sido consciente o inconscientemente el germen nada más y nada menos que de la mismísima CENTAUROS DEL DESIERTO o SIN PERDÓN), RISAS Y LÁGRIMAS, COMO PLAGA DE LANGOSTA, INTERIORES, SED DE PODER o YA ERES UN GRAN CHICO. A título anecdótico, indicarles que encaró este papel con tan sólo 61 años, falleciendo a edad muy temprana, justo un año después de este rodaje, por lo cual constituye su gran testamento interpretativo. Además, ocho nominaciones al Oscar la avalaron a lo largo de su prestigiosa trayectoria.
Pero hay un tercer motivo de dicha y gozo. La participación en esta “invernal” (la califico así por tratar de la última estación de la existencia humana… por muy calurosos que sean los paisajes que habitemos) historia de un escritor y guionista excepcional, algo que se nota para mayor felicidad de los espectadores. Da gusto escuchar algo tan bien escrito y profundo sin caer en la petulancia.
Este gran profesional se llamaba Horton Foote, un tejano que llegó a ser comparado en su estilo con el mismísimo Anton Chejov. El responsable de esas dos piezas maestras de guión que son MATAR A UN RUISEÑOR (sobre la novela de Harper Lee) y TENDER MERCIES/GRACIAS Y FAVORES con Robert Duvall. En REGRESO A BOUNTIFUL adaptaría con maestría su propia obra original.
Lo que no es mostrado por él y por el director Peter Masterson, de una manera sosegada, tranquila, plácida, es el último viaje de una anciana al pueblo que la vio nacer. Un viaje cargado de hondo sentimiento, sensibilidad y lúcida reflexión. Un regreso al interior de esta mujer que viene ser al de nosotros mismos, a esa infancia y juventud que nos marca tan inexorablemente.
La melancolía y cierta tristeza bañan inevitablemente sus imágenes, pero el drama resulta en todo momento muy agradable, conmovedor en el mejor sentido del término y placentero.
Carlin Glynn como la nuera, John Heard como el desabastecido sentimentalmente hijo y una jovencísima Rebecca De Mornay (LA MANO QUE MECE LA CUNA) son una buena compañía en el deambular de Page.
Resulta emotiva y legítimamente lacrimógena.
José Luis Vázquez