viernes, 28 de febrero

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La moda pasa de moda; el estilo jamás

Coco Chanel, diseñadora de alta costura

Estreno en Royal City

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Volando juntos ()

Director: Nicolas Vanier

Intérpretes: Jean-Paul Rouve, Mélanie Doutey, Lilou Fogli, Dominique Pinon, Louis Vazquez, Philippe Magnan, Ariane Pirié, Grégori Baquet

Sinopsis: Christian es un científico especializado en los gansos salvajes y sus procesos de migración. Su hijo, un adolescente obnubilado por los videojuegos, no quiere pasar unas vacaciones con su padre, en plena naturaleza. Sin embargo, padre e hijo se unirán en una aventura increíble: salvar a una especie en peligro de extinción con la ayuda de un ultraligero. Emprenden juntos un viaje fascinante por los cielos de Europa. Basada en una historia real.

Crítica de José Luis Vázquez

Valoración: 3 estrellas

“No heredamos la tierra de nuestros antepasados, solo pedimos prestada la de nuestros hijos” (Proverbio indio)

 

Este proverbio indio con el que inicio la reseña resulta muy revelador, esclarecedor, de por dónde van los tiros de esta historia entre ecologista y animalista.

En resumidas cuentas, VOLANDO JUNTOS es el equivalente simpático y europeo, francés para más señas, de la muy bonita y norteamericana VOLANDO LIBRE, toda una oda al amor a los animales, a las aves en concreto.

Ambas exhiben un cierto carácter o tono documental aunque sean dos ficciones en toda regla inspiradas en hechos reales. En este caso, en el vuelo por los cielos del norte de Europa de una bandada de gansos en peligro de extinción guiados por un adolescente en ultraligero con la loable y francamente arriesgada intención de protegerlos.

Su discurso es muy sencillo, muy simple en el mejor sentido del término, eficaz en cualquier caso, que seguramente llegará fácil, diáfano, a los más pequeños y que probablemente los mayores verán con nada enojosa condescendencia.

En una hora tan gobernada por una tecnología tan aplastante, son de agradecer empeños artesanales a la vieja usanza como éste.

Una producción liviana, que pasa bien y resulta reconstituyente como una tisana, que muestra cielos y paisajes bonitos y consigue concienciar sin adoctrinar. Lo que pasa es que sus personajes son algo esquemáticos, sin mayores matices… un tanto planos, vamos.

Sin duda, la vistosidad de sus imágenes, una fotografía esteticista que se recrea en vuelos y amerizajes, es lo más destacado, el aspecto estrella de una función modesta, sin grandes pretensiones que no sobrepasa una línea media correcta, carente de grandes arrebatos o exaltaciones.

Es un buen pasatiempo en cualquier caso, honesto y digno de un visionado como mínimo una vez. Ni más ni menos.

José Luis Vázquez