sábado, 16 de noviembre

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El verdadero Renacimiento comenzó en Bagdad

Violet Moller, historiadora

Estreno en Royal City

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La oveja Shaun. La película: Granjaguedón ()

Director: Richard Starzak

Intérpretes: Animación.

Sinopsis: Unas extrañas luces planean sobre el cielo del tranquilo Mossingham anunciando la llegada de visitantes de una lejana galaxia, pero en la granja Mossy Bottom la oveja Shaun y el resto del rebaño siguen haciendo de las suyas… muy a pesar de Bitzer, su perro pastor. Tras esta incursión, una adorable extraterrestre de asombrosos poderes se queda en Tierra, y Shaun ve en ella una oportunidad de diversión alienígena. Pero antes ha de evitar que su nueva amiga sea capturada por una siniestra organización. (FILMAFFINITY)

Crítica de José Luis Vázquez

Valoración: 3 estrellas

A veces los críticos –o igual no- cogemos la vereda de las muletillas y las veneraciones que no nos permiten descolgarnos ni aunque caigan chuzos de punto de nuestras filiaciones incondicionales. A mí me sucede por ejemplo con el cine de Clint Eastwood, Tim Burton, Pixar, Spielberg, Scorsese, Ridley Scott y un largo etcétera. Tal vez ello provoque que abrace incondicionalmente cualquier cosa que lleve su firma. Tal vez.

Viene a esto colación porque todo lo surgido en los últimos tiempos en los estudios británicos Aardaman goza inmediatamente del fervor crítico nada más estrenarse. Y claro que sus productos presentan un nivel medio muy apreciable, de carácter meritoriamente artesanal, de un considerable nivel… pero no todos rayan a gran altura. Como no es lo mismo la sensacional GRAN TORINO que la notable –lo cual es mucho decir para como fue recibida masivamente, pues aquí colegas y público se dieron la mano- 15:17 TREN A PARÍS del citado Eastwood.

Leo críticas rebosantes en elogios de esta secuela de la exitosa LA OVEJA SHAUN y me resultan un tanto incomprensibles. Ni la imaginación aquí esgrimida resulta tan fértil como la exhibida por su antecesora, sin resultar tampoco un hito; ni sus gagas son tan ingeniosos y divertidos; ni tan siquiera el guion es un dechado de originalidad, reconociendo que posee sus momentos y su intencionalidad puramente lúdica.

Por supuesto, el hecho de que sus criaturas antropomórficas o incluso extraterrestres sean mostradas en un envoltorio de plastilina y no necesiten de palabras sino de gruñidos u onomatopeyas, constituye un signo de distinción y destreza, pero no solo con eso basta. La filigrana por la filigrana puede acabar resultando también un tanto reiterativa.

Sí, en cambio, vuelvo a advertir ese gusto por crear situaciones, imágenes y movimientos a la vieja usanza, casi con la misma bendita y saludable ingenuidad con que los pioneros encaraban sus historias, desde el mismísimo Méliés. Y despliega de muchos guiños cinéfilos de buena ley, el más evidente y no necesariamente el más afortunado el de E. T. EL EXTRATERRESTRE.

Sin duda, su nivel medio está por encima del de tantas producciones actuales y no puedo afirmar ni de esta película ni de las otras seis o siete mucho o algo –salvo un par de excepciones- más elevadas de la compañía (la oscarizada WALLACE & GROMIT: LA MALDICIÓN DE LAS VERDURAS, CHICKEN, la más “flojillas” RATÓNPOLIS y ¡PIRATAS!, ARTHUR CHRISTMAS, CAVERNÍCOLA) que bajen el listón, pero en esta ocasión no me parece para tanto.

José Luis Vázquez