Director: Julius Avery
Intérpretes: Wyatt Russell, John Magaro, Bokeem Woodbine, Iain De Caestecker, Jacob Anderson, Jovan Adepo, Marc Rissmann, Dominic Applewhite, Michael Epp, Mathilde Ollivier, Pilou Asbæk, Hélène Cardona, Jorge Leon Martinez, Éva Magyar, Shawn Dixon, Ben Tavassoli, Andy Wareham
Sinopsis: II Guerra Mundial. Antes del Día D, un grupo de paracaidistas estadounidenses cae tras las líneas enemigas para realizar una misión crucial. Pero, a medida que se acercan a su objetivo, empiezan a darse cuenta de que algo más que una simple operación militar está sucediendo en esa aldea ocupada por los nazis. (FILMAFFINITY)
Escribía hace poco sobre el estreno de una película de submarinos HUNTER KILLER. CAZA EN LAS PROFUNDIDADES, a la que alababa –como suele ser norma en mí cuando algo me gusta… que pareciera que tuviera que apuntalarlo más que el resto- tal vez en exceso por aquello de recuperar el encanto y el espíritu de ese cine de género norteamericano en una de sus múltiples variantes, y que tanto contribuyó en mi niñez a mi definitiva pasión por el Séptimo Arte.
Pues lo mismo vuelve a sucederme con este saludable y enérgico híbrido entre cine bélico y terror. No deja de ser una típica y genuina película de guerra en sus compases iniciales (con unos cuantos planos espectaculares de panorámicas sobre el desembarco de Normandía y de un avión que aloja a un comando), que acaba derivando a la media hora en un también no menos típico y genuino “gore”. Y como tal, salvaje, brutal en algunas ocasiones, irónico y con mucha sangre y vísceras desparramadas.
Parece ser que esto tiene su lejano origen en un vídeo juego titulado WOLFENSTEIN que dada mi absoluta ignorancia en el tema –dentro de poco seré incapaz de seguir escribiendo críticas si estas tendencias continúan reproduciéndose a la velocidad del rayo- no es de extrañar que lo desconozca, pero que parece ser fue muy popular allá por comienzos de los 80.
Aunque lo que más bien percibo son influencias de alguna de las entregas de CAPITÁN AMÉRICA o incluso de la divertida y estimulante MALDITOS BASTARDOS del inefable Tarantino. Y por supuesto por ahí pulula la sombra del “tebeístico” BARÓN ROJO. E incluso la de REVENGE OF THE ZOMBIES, modesta y simpática producción estadounidense de 1943 dirigida por Steve Sekely y protagonizada por el patriarca de los Carradine, el gran John.
Ya ven que al hacer hoy en día la reseña de muchos “blockbuster” y títulos hollywoodienses resulta inevitable acudir a un montón casi inabarcable de referentes, brillantes unos y no tanto otros.
El caso es que quien acuda a ver esta grata, alocada y disparatada propuesta de corte pulp, dirigida sólidamente por Julius Avery (otro australiano más desembarcado en los USA, especialista hasta el momento en empresas de pura evasión, su primer y anterior trabajo –SON OF A GUN- pertenecía a este rango), no creo que tengan apenas ocasiones de aburrirse, siempre claro está, que les gusten este tipo de mejunjes.
Muestra el suficiente ingenio para mostrar cierta personalidad, teniendo en cuenta que recurre a elementos y tópicos de todo tipo: zombies, mad doctor germanos, jóvenes y aguerridas chicas francesas, ametralladoras, más que competentes secuencias de acción, laboratorios subterráneos, etc. Y reconozco que me hace gracia comprobar que sus efectos de maquillaje beben en las fuentes del maestro Rob Bottin (LA COSA, ROBOCOP, DESAFÍO TOTAL).
JJ Abrams en su calidad de productor y el avezado Billy Ray en la de guionista proporcionan una producción solvente y ágil. No está nada mal el saldo. Mojigatos abstenerse.
José Luis Vázquez