Foto: solocinenegroonline.com (de la película La carta)
-LA CARTA, producción Warner de 1940, es una película perfecta, como lo fue prácticamente todo el cine firmado por el grandísimo William Wyler, y ya ni remarco los tres soberbios trabajos que filmara con su amada Bette Davis, una de las estrellas más míticas de la historia del cine. Lo vuelvo a gozar en TCM:
Precisamente su romance apasionado y un tanto fugaz surgiría a raíz del primero, JEZABEL (JEZEBEL) de 1938, en la que ella encarnaba a una temperamental belleza sureña, en clara réplica Warner y en blanco negro a la Scarlett O´Hara de la Metro. Los otros fueron casi seguidos, éste que aquí me ocupa de 1940 y LA LOBA (THE LITTLE FOXES) de 1941.
THE LETTER, su título original, es un soberbio melodrama basado en una obra teatral de un escritor de primera como Somerset Maugham (EL FILO DE LA NAVAJA, EL VELO PINTADO), con incrustaciones judiciales, policíacas y negras, que mantiene una elevadísima tensión desde su primera e impactante secuencia –un asesinato en un porche de una casa de plantación de caucho- hasta la última, una aterradora escena con la que se cierra el círculo. Algunos momentos, como ese plano secuencia de cuatro minutos entre abogado y acusada resulta memorable. Me encanta igualmente el plano fijo de esa noche de luna llena, de hecho la historia transcurre entre dos de ellas. Infidelidades, secretos, expiaciones, venganzas y amores maltrechos vuelven a formar parte del meollo de esta historia típica de su autor literario.
La hipnótica, la genial Davis, 11 nominaciones en total y 2 Oscar en su trayectoria por PELIGROSA y la propia JEZABEL, siempre estuvo genial, pero salvo alguna excepción, como EVA AL DESNUDO, ¿QUÉ FUE DE BABY JANE?, nunca estuvo tan radiante, tan esplendorosa e intensa cómo cuándo trabajó a las órdenes de Wyler. Esta resulta una prueba incontestable. Por cierto, al poco tiempo de finalizado este rodaje… se convertiría en la primera mujer –en 1941- en ocupar el cargo de presidenta de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
La secundan actores hoy en día completamente olvidados –Herbert Marshall, James Stephenson- pero de muchos quilates. Y luego está esa formidable y “exótica” –era de Minnesota- secundaria llamada Gale Sondergaard (ANA Y EL REY DE SIAM, Oscar a la mejor actriz secundaria por EL CABALLERO ADVERSE), aquí de nuevo en una aparición plena de misterio y fascinación.
Obligado escucharla en versión original, subtitulada para quienes no nos manejamos bien en inglés, pues si no les aseguro que ni disfrutarán de su banda sonora ni tendrán la oportunidad de disfrutarla aún más.
Fue candidata a 7 Oscar, entre ellos el de película, director o actriz principal, no obteniendo ninguna estatuilla, en una edición –como era norma en la década de los 40- verdaderamente imponente en la que tuvo que competir con LAS UVAS DE LA IRA, HISTORIAS DE FILADELFIA, EL LADRÓN DE BAGDAD, EL FORASTERO, MÁS FUERTE QUE EL ORGULLO, EL GRAN McGINTY, ESPEJISMO DE AMOR, POLICÍA MONTADA DEL CANADÁ, EL FORASTERO, ENVIADO ESPECIAL o con la que sería finalmente ganadora a la mejor producción, el que supuso el desembarco de Hitcock en la industria hollywoodense, REBECA.
-Remato tan gloriosa madrugada, de nuevo en TCM, con un divertidísimo pasatiempo de otra mítica pareja, Katharine Hepburn-Spencer Tracy. Se trata de LA IMPETUOSA (PAT AND MIKE, 1952):
Es uno de los nueve espléndidos trabajos que protagonizaron desde su –a todos los niveles: profesional, sentimental- primer encuentro en 1942 con LA MUJER DEL AÑO (WOMAN OF THE YEAR, George Stevens) hasta su despedida –también a todos los niveles, pues Tracy fallecería a la semana de finalizado su rodaje, con lo que se daría por concluida su relación- en 1967 con ADIVINA QUIÉN VIENE ESTA NOCHE (GUESS WHO´S COMING TO DINNER). Entre medias, aparte de este, figuran LA LLAMA SAGRADA (KEEPER OF THE FLAME), MAR DE HIERBA (THE SEA OF GRASS), EL ESTADO DE LA UNIÓN (STATE OF THE UNION), LA COSTILLA DE ADÁN (ADAM´S RIB), SIN AMOR (WITHOUT LOVE) y SU OTRA ESPOSA (DESK SET).
Solo con el gran director de actrices por antonomasia, George Cukor, rodaría tres de estos, LA LLAMA SAGRADA, precisamente LA IMPETUOSA y la antológica LA COSTILLA DE ADAN. El primero posee un apasionante tono intrigante y melodramático, los otros dos son exponentes diversos de la comedia, este que aquí me ocupa es bastante respetable pero no a la altura de la siguiente, la citada COSTILLA. En LA IMPETUOSA Kate es una todoterreno en el mundillo deportivo y Tracy su cachazudo manager. La ganadora –inalcanzable hasta el momento- de cuatro estatuillas de la Academia pocas veces se mostraría tan sexy y “exhibicionista”, haciendo alarde durante un par de partidos de tenis de unas espléndidas piernas. Quien se caracterizara por un talento e inteligencia fuera de lo común, hacía por una vez concesiones al esfuerzo y al despliegue físico (claro que con los llevados a cabo en LA REINA DE ÁFRICA tampoco se quedaba manca, solo que aquí jamás se desprendía de su estricta vestimenta). En cualquier caso, supone una extensión más de su prototipo de mujer independiente e inteligente, muy avanzada para su época. El caso es que está francamente atractiva en todos los aspectos. Es mi actriz favorita tras la otra legendaria Hepburn, Audrey.
El estupendo matrimonio de guionistas Ruth Gordon y Garson Kanin volverían a hilar, con sentido de la observación y del gag, un guión –nominado al Oscar- que ofrece varios momentos divertidos (la recreación de la paliza a los dos extorsionistas por ejemplo). Toda una crítica a la dominación masculina. Es de lo más relajante y llevadera aunque tal vez se exceda un tanto en la abundancia de secuencias deportivas. Atención a un joven Charles Bronson de 31 años en uno de sus primeros papeles secundarios. También al duro Aldo Ray... que lleva a cabo un gracioso papel de boxeador alelado.